domingo, 11 de diciembre de 2016

Más pinceladas sobre PISA 2015 a nivel de Euskadi

-La primera, creo que ha sido buena, porque el bofetón que se han llevado los que se creen guays por ser quienes son y se han dado cuenta que lo que les conformaba : "Estamos por debajo de Finlandia, pero a la cabeza del Estado" ya no les funciona.

-No deberíamos de permitir que este "sopapo internacional" se diluya en pocas semanas entre villancicos y Olentzeros. El tema nos debe de ayudar a replantear muchos elementos hasta ahora intocables en educación.

-No trabajamos para competir con sistemas educativos "semi militarizados", donde solo interesa el alumnado capaz de estar 10 horas diarios estudiando. No estamos en esa liga. Y creo que ni queremos estarlo.

-Habrá que recordar que lo educación no es cosa solo de los centros educativos. Las familias son elementos claves e indispensables.

Temas que en Euskadi creo que habría que replantear:

-La formación del profesorado. Lo que se imparte en la universidad es insuficiente. Plantear algo parecido a lo que realizan los médicos recién titulados cuando se acercan a la profesión podría ser un cambio a tener en cuenta. Una especie de MIR en educación.

-Los centros aprueban sus planes y modelos educativos. El profesor solitario en el aula "a su bola" es modelo decimonónico que urge ser eliminado y sustituido por un trabajo basado en proyectos bajo dirección departamental y de la dirección del centro.

-Las pruebas o controles periódicos no deben de quedar solo a nivel estudiantil. El profesorado, la dirección de los centros, así como personal de los Berritzegunes, los inspectores zonales y generales deberían participar en procesos de evaluación periódica. Y las evaluaciones externas adecuadas a los centros en todos los que participan en el sistema deben de ser elementos que ayuden a mejorar. 

-Los modelos lingüísticos basados en deseos políticos y administrativos de hace varias décadas en este país, se han comprobado obsoletos e ineficaces y, que al día de hoy, esconden otras realidades que parece que nadie quiere públicamente reconocer.

-Cuando a la mayoría del alumnado matriculado en modelo D en zonas castellano parlantes procedentes de familias castellanoparlantes les cuesta, y muchos no lo consiguen, entender completamente los mensajes del profesorado cuando imparten determinadas materias en euskera, replantearlo no debería de ser entendido como "mensaje de enemigo", y debería de implicar una reconsideración seria y profunda de lo hecho hasta ahora. A veces me recuerda al cuento del rey desnudo.

-En Euskadi, hay una gran parte del alumnado que, en castellano, le cuesta entender un texto escrito más o menos largo que conlleve una serie de instrucciones. A la gran mayoría de ellos el hacerlo en euskera les cuesta muchísimo más. Igual cambiar algunas dinámicas resultaría especialmente necesario.