lunes, 10 de junio de 2013

Itziar Lopez nos regala una actividad TIC

Itziar López, profesora de Lengua Castellana y Literatura en el IES Uribe Kosta, ha publicado en el blog Blogge@ndo una actividad que nos invita a incorporar en nuestra actividad docente. Tal como la presentan en el blog, "su entusiasmo,  su buenhacer y su profesionalidad destacan en una docente con los pies en la tierra y la cabeza repleta de ideas". A mi, como compañero de curro, solo me queda certificar y dar fe de ello.
La actividad TIC que voy a presentar aquí es sencilla y asequible y, por lo tanto, no pretende convertirse en un regalo ostentoso envuelto en sorprendentes papeles de mil colores, sino que simplemente aspira a ser un humilde presente procedente de una persona que se está iniciando en este mundo y tiene todavía mucho que aprender. Sin embargo, espero sinceramente que este post pueda servir de estímulo a todos aquellos a los que les gustaría incorporar las TICs a su actividad docente, pero que, a pesar de sus deseos, sienten todavía un irracional pero comprensible vértigo ante lo desconocido que les impide abandonar esa zona de confort que proporciona el ceñirse a los libros de texto y a los currículos oficiales. A ellos les dedico esta entrada. Quisiera transmitirles la idea de que es necesario aparcar los miedos, que no siempre es preciso romper con todo y empezar de cero, y que las TICs pueden introducirse en nuestra vida docente poco a poco, sin estridencias, sin grandes rupturas, con actividades sencillas como la que propongo aquí. Esta es, en definitiva, una manera tranquila de comenzar un nuevo camino.
A finales del curso pasado, el centro en el que trabajo, el IES Uribe-Kosta de Plentzia (Bizkaia), decidió iniciar un proyecto, “Gazte-Gida”, todavía hoy vigente, con el propósito de que el alumnado diera a conocer la belleza y riqueza cultural que encierra la comarca en la que está ubicado nuestro instituto. Y, para contribuir de alguna manera a este recién estrenado proyecto, decidí implicar a mis alumnos de 2º de ESO. Así que, aprovechando que habíamos estado trabajando en clase los textos narrativos y estábamos a punto de sumergirnos en el incomprendido mundo de la poesía, pensé que tal vez podríamos  aunar estos tres aspectos (narración + poesía + difusión de historias de Uribe Kosta) y crear un romance narrativo que girara en torno a algún personaje, lugar o anécdota relacionada con Plentzia y sus alrededores. Le dimos un nombre a la actividad (“Cuéntame una historia”) y nos pusimos manos a la obra inmediatamente.


Para empezar, estudiamos los distintos tipos de rimas y aprendimos a medir las sílabas de los versos a través de dosvídeos muy ilustrativos que encontré en YouTube y que colgué en el site que utilizaba el año pasado con mis alumnos de 2º. Y, mientras nos “peleábamos” con la métrica, colgué también en el site una serie de instrucciones indicándoles cuáles iban a ser los pasos que íbamos a seguir para llevar a cabo esta actividad. Así, en primer lugar, les propuse que me fueran enviando por e-mail el tema sobre el que iban a versar sus romances, para que yo les diera el visto bueno o les sugiriera alguna posible modificación o cambio. Señalaré en este sentido que el hecho de que nuestro instituto trabaje con Google Apps y se les asigne a todos los alumnos y profesores una cuenta de correo electrónico gestionada por el propio centro ayuda bastante en el intercambio de mensajes entre todos los miembros de la comunidad educativa. Por otro lado, a la hora de elegir el tema para sus romances, les animé a que preguntaran a sus padres, abuelos o familiares, no sólo para favorecer el diálogo intergeneracional sino también para que el trabajo fuera algo más enriquecedor para ellos. Sin embargo, como suele ocurrir en ocasiones, hubo algunos alumnos que no consideraron imprescindible pedir consejo a sus padres o familiares para escoger el tema. Son las cosas que tiene la adolescencia.
Una vez estudiados los entresijos de la métrica y seleccionado el tema, tenían que escribir sus romances, acompañarlos de una ilustración relacionada con el asunto tratado y compartir conmigo el documento creado a través de Google Drive. Esto me daba la oportunidad de ir corrigiendo sus producciones on-line e ir insertando comentarios y sugerencias en el documento que compartíamos, hasta que, finalmente, conseguimos crear algo de lo que todos nos sintiéramos más o menos satisfechos.
Por último, nos servimos de algunas de las múltiples posibilidades que ofrece Calaméo y publicamos un libro virtual con todos los romances creados, al cual titulamos “Romancero de Uribe-Kosta”.
De todos modos, me planteé desde el principio que era posible que algunos alumnos se quedaran atascados tratando de encontrar rimas imposibles y que al final terminaran odiando la métrica y la poesía, motivo por el que les di también la opción de escribir un texto narrativo en prosa que tratara el mismo asunto que los romances. Pero, teniendo en cuenta que ya habíamos escrito unos cuantos textos narrativos a lo largo del curso y mi intención era que se atrevieran a crear versos y rimas, traté de incentivarles en este sentido prometiéndoles un incremento adicional en la nota final de la asignatura en el caso de que se decantaran por los romances. Y esta pequeña promesa surtió el efecto deseado porque todos optaron por los romances. E incluso hubo algunos que se animaron y escribieron más de uno. De hecho, es evidente que, por mucho interés e ilusión que pongas en una actividad y por mucho entusiasmo que intentes transmitir a los alumnos, ellos necesitan en ocasiones un “plus” (generalmente, numérico y relacionado con sus notas) para que se impliquen más y trabajen con mayor interés. En cualquier caso, gracias a esta actividad, los alumnos no sólo se atrevieron a escribir sus primeros versos sino que también aprendieron a jugar con las palabras, apreciaron el esfuerzo que hacen los poetas para conseguir que lo difícil parezca fácil, cultivaron la creatividad y la imaginación y, sobre todo, disfrutaron al sentirse vencedores en la ardua batalla que libraron contra el cómputo silábico.