viernes, 7 de junio de 2013

El obispo de Roma y los asignados por él o sus subordinados para impulsar su ideología parcial, partidaria y anticonstitucional.

El pontífice argentino ha pedido públicamente que se garantice la protección jurídica del embrión y ha saludado, en persona y específicamente, al movimiento católico Marcha por la Vida, una de las muchas plataformas de activistas que condenan el aborto. Nada que nos sorprenda. Puede opinar lo que quiera mientras no obligue a los demás a seguir sus particulares creencias.

Desde que fue elegido Papa, este jesuita ha procurado eludir o pasar de puntillas en torno a una cuestión tan polémica como ésa. Tampoco se ha pronunciado siendo Papa sobre los matrimonios gays y sobre la eutanasia. Pero Francisco, en su larga carrera sacerdotal, según es sabido, jamás se ha mostrado partidario de tales bodas ni partidario de la eutanasia. Y menos aún de las leyes que permiten el aborto. 

La doctrina de la Iglesia Católica es clara, muy clara, en este tema y por mucho que algún "progre" infiltrado intente convencernos, la Iglesia Católica Apostólica y Romana se opone "toda unida como una roca", no solo a que los suyos la practiquen, sino que también, y lo que es más grave, y en la medida que la correlación de fuerzas le sea favorable, como ha demostrado la historia, a impedir que los demás, "por su bien", puedan hacerlo.

Así que, dicho todo lo anterior, me pregunto cómo y qué enseñarán los representantes de la Iglesia Católica en los centros de enseñanza públicos cuando hablen, no solo de abortos y matrimonios gays, sino también sobre eutanasias, anticonceptivos o, simplemente, sobre divorcios, temas en los que la organización que les ha puesto a dedo les obliga a enseñar y proclamar sus consignas, consignas que son claramente anticonstitucionales, pues la ley las ampara. No obliga a practicarlas pero reconoce el derecho a poder hacerlo. Ellos no. Ni quieren hacerlo, ni quieren dejar que los demás lo hagan. Aunque luego su falsedad les delata cuando rinden pleitesia a reyes, princesas, ricos y poderosos en general.